Te extraño, no para besarnos, ni para verte a los ojos, ni para hacer el amor... te extraño para ver la gente en la calle, para comer un bocadillo de jamón serrano, para hablar de las clases, para reírnos por tonterías, para que me mires mientras coqueteo con otro, para oírte argumentar y justificar tus vicios, para ir de regreso a casa juntos, para quedarnos callados y estar bien...
¿Quién paga los cuidados del Uruguay que envejece?
Hace 19 horas
